viernes, 25 de febrero de 2011

Un instante

Corro hacia el sol donde los colores se resquebrajan en blanco. Ninguna mano me sujeta el pié, mi pié esta frío, empiezo a llorar y no quería. No me asusta la soledad, me asusta la dependencia de las costumbres ¿quién llena ahora el otro lado de la cama? ¿quién espera mi llamada? alguien por quien levantarte temprano ¿y ese futuro que visité en una charla? ¡maldita máquina del tiempo! sigo aquí en el 2010 aferrado a un cojín que ya no huele a nada en especial, que ya no huele como yo recordaba. Me gusta como huelen las cerillas cuando arden aunque solo sea un instante.

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